Consecuencias de la japonización

Artículo publicado día 14 de junio en «El Económico» (enlaces no incluidos en el original).

Consecuencias de una japonización monetaria.

En esta sección se ha analizado el cambio de rumbo en la política monetaria tanto de la Zona Euro como de Estados Unidos a raíz de los últimos datos macroeconómicos y del final de la tregua en la Guerra Comercial entre Estados Unidos y, principalmente, China.

La Reserva Federal (FED), que lleva subiendo tipos de interés desde diciembre de 2015, y que se especulaba con tres o cuatro subidas más este año, va a frenarla e incluso ya se habla seriamente de rebajas en los tipos (a pesar de haber “pleno empleo”).

En la Zona Euro se pasó de esperar subidas “en otoño” a unas previsiones entorno a “finales de año”, algo descartado tras la última reunión del Banco Central Europeo (BCE).

A pesar de mejorar las estimaciones de crecimiento y de inflación se anunciaron tres medidas relevantes: (i) no subirán tipos, al menos, hasta primer trimestre de 2020; (ii) se continuará la compra de bonos a los bancos (Pimco asegura que se llegarán a comprar acciones) hasta 2020 y (iii) no se subirá la facilidad de depósito a la banca (penalización que le cobra a los bancos por los depósitos) e incluso puede bajar más.

Como en Japón…

En la práctica supone que la política monetaria comunitaria se está asimilando a la de Japón, cuyos tipos de interés llevan décadas entre 0,50 y 0% y que ahora está en negativo.

Las consecuencias a corto plazo son contradictorias: para los endeudados supone una bajada de intereses a pagar (familias, empresas y especialmente Administraciones Públicas están sobreendeudadas). La parte negativa es para los ahorradores que, además de perder poder adquisitivo por la inflación, no obtienen rentabilidad “sin riesgo”, llegando a ser negativa (ver gráfico).

Tipos de interésA largo plazo son todas negativas: si es algo temporal subirán los tipos de interés, y por tanto todos los actores sobreendeudados a tipo variable verán como sus cuotas hipotecarias crecen exponencialmente. En este sentido hay que recordar que la política monetaria se decide en Europa y se subirán tipos si los países más fuertes y menos endeudados lo necesitan.

Si se perpetúa a la japonesa tampoco es bueno: entre otras cosas, el BCE se quedará sin margen ante nuevas crisis.

 

Datos:

  • 1  El BCE espera que el PIB de la Zona Euro suba 1 décima más de lo que pensaba en 2019; pasando del 1,1 al 1,2%; para 2020 espera un 1,60% vs el 1,40% de marzo.
  • 47% Las empresas japonesas se han depreciado en bolsa un 47% desde 1990; la española se ha revalorizado un 300%.
  • -0,30%  La inyección de liquidez vía LTRO supone que la banca se podrá financiar, desde septiembre, al 0,10% con bonificaciones que pueden alcanzar el -0,30%.