Impacto coronavirus

El coronavirus  pasará a la historia de la humanidad, durante muchos años recordaremos los cierres de comercios, anulación de eventos, suspensión de ligas de fútbol en prácticamente todo el mundo, confinamiento, saturación de centros hospitalarios y los impactos económicos de este problema, tanto a nivel empresarial, personal y, por supuesto bursátil.

¿Por qué una enfermedad con una tasa de natalidad tan baja provoca estos estragos? Hablar de economía cuando hay vidas humanas parece frívolo y más usar la espresión «tasa de mortalidad tan baja», pero nos toca ese aspecto, es en lo único que podemos ayudar en estos momentos. Por supuesto, desde aquí mandamos el pésame a las familias y amigos de fallecidos y les enviamos todos nuestros ánimos a los contagiados, personal sanitario, de las fuerzas del orden y otros que tienen que seguir trabajando (arriesgándose a un contagio suyo o de sus allegados) para cubrir nuestras necesidades.

Son las medidas de protección contra su propagación las que generan el problema económico-financiero. Sí, las anulaciones de eventos empresariales (algunas de ellas interesadas) y deportivos, los cierres de poblaciones, los controles sanitarios pensados para controlar la epidemia son los que generan pérdidas a las empresas y a las familias.

La duración de estas medidas son la clave para intentar valorar el daño que se les hará a las empresas de todo el mundo, y, por tanto, a la economía en general. Está claro que en cuanto todo parezca más controlado y más curable (el porcentaje de curaciones crece día a día) no serán necesarias tantas medidas y se irá volviendo a la normalidad tal y como está pasando en China, que incluso hay días donde no se han registrado casos, con lo que el país se está volviendo a abrir. Allí las empresas volverán a generar dinero y deberían compensar las pérdidas de los meses de semi-cierre.

Cómo se compensará

Esta compensación (económica) y, por lo tanto, la recuperación se producirá por tres vías:

  • Políticas fiscales y monetarias expansivas: Italia, China, Estados Unidos y Alemania han anunciado exención de impuestos,subvenciones, congelaciones de hipotecas (posibilidad de rescates)… incluso España ha anunciado medidas, aunque todavía muy indirectas. Mientras, los bancos centrales de Estados Unidos, Reino Unido, Australia… han bajado tipos de interés, y el Banco Central Europeo ha incrementado las inyecciones de liquidez de forma muy brusca.
  • Recuperación del consumo: hay cierto tipo de demanda de bienes y servicios que se tiene que realizar, aunque se posponga; las vacaciones no disfrutadas y ahorradas, el coche que se esperaba a renovar, la inversión de una empresa que no hacía por la incertidumbre son algunos ejemplos.
  • Bajada del petróleo: aunque una parte se debe a la bajada de la demanda, y eso a nivel macro no es positivo, el descenso del precio del petróleo supone menos gasto para las empresas y por tanto más márgenes y más valor. Cuando la actividad económica se recupere, el petróleo también debería subir, pero hay que tener en cuenta que la «pata» de la oferta sigue ayudando al descenso debido a las peleas internas de la OPEP.
  • La «reconstrucción» genera crecimiento económico: empezando por la investigación sanitaria y siguiendo por la logísitica, infraestructuras, seguridad o financiación, provoca que haya tipologia de empresas que se benefician de las guerras, catástrofes naturales y, por supuesto, epidemias.

Ya empiezan a salir estudios macroeconómicos que marcan caídas de PIB brutales, desde el 40 al 20%; pero con recuperaciones en el tercer trimestre que las superan con creces (en China en el segundo).

Por lo tanto, las bolsas, que están sufriendo lo indecible, deberían volver a valoraciones anteriores a la propagación del coronavirus, como ha ocurrido en otras noticias similares (MERS, SARS, ébola) o incluso ante otro tipo de noticias ruidosas (Brexit o Trump son los últimos ejemplos). Pasará lo de siempre, aunque hay que intentar que no: gente asustada deshace sus inversiones con pérdidas o con ganancias limitadas y volverá a entrar cuando se haya recuperado y haya euforia.

Esta gráfico explica muy a las claras el comportamiento de las personas (es humano, por eso es tan difícil evitar). El activo de arriba es el S&P 500 y el de abajo el índice VIX de volatilidad, se le denomina el «Índice del miedo», cuanto más alto, más miedo. Fijaos cómo se comparta la bolsa cuando hay picos de miedo:

Cada momento en el que el índice de miedo ha estado en niveles similares a los actuales ha sido tras caídas más o menos acentuadas de la bolsa, ¿qué ha pasado inmediatamente después? Subidas fuertes, cuanto mayor era la caída previa, mayor ha sido el rally. Los niveles de volatilidad actuales (actualizado el gráfico día 6 de marzo) son casi históricos, desde 2010 solo se ha superado una vez… ojalá el miedo nos lleve a una época alcista similar, a ver si esta vez se puede aprovechar todo el mundo.

En Sidiclear estaremos muy atentos a las oportunidades que genere el mercado y analizaremos si las caídas son justificadas o bien han sido fruto de un miedo irracional. Esperemos que poca gente pierda dinero por una decisión basada en pánico.

Análisis

A continuación iremos publicando todos los análisis que realicemos para medios de comunicación, tanto radio, televisión o prensa escrita, pero por favor, antes de tomar decisiones precipitadas consultadnos y os intentaremos ayudar.